Crónica teatral: Feliz cumpleaños, Señor Ministro

Feliz cumpleaños, Señor Ministro

Feliz Cumpleaños, Sr. Ministro, es la obra de teatro que se ha representado durante los días 2, 3 y 4 de mayo en la Sala Carolina de Valencia

Una historia en la que un antiguo grupo de amigos se reúne después de veinte años para ponerse al día y sacar a la luz los trapos sucios que un día trataron de ocultar

Los visitantes a la entrada de la sala. / Fuente: Silvia Illescas

A las 20:10 ya eran varios los grupos de personas que esperaban en la fachada de la Sala Carolina para poder entrar y ver el espectáculo. Veinte minutos después, atravesaban las puertas que les conducirían a la sala en la que se representaría la obra.

Fuente: Silvia Illescas

Se apagan las luces y se abre el telón. Todo el mundo se cerciora de tener sus móviles apagados para que nada les interrumpa la función. Y allí está Daniel, el primer personaje al que conocemos. Un hombre de edad avanzada que lee el periódico en la que parece ser su casa. El escenario, sencillo pero representativo, y la manera de estar del personaje nos permiten deducirlo. Por el momento, no sabemos nada más de él.

De repente, irrumpe en el escenario Luis, el segundo personaje al que conocemos en la obra. Y recalcamos el conocemos porque él mismo se presenta ante el espectador. Todo parece quedarse en pausa para que sepamos quién es: un hombre más joven, constructor y funcionario,  una persona tierna y también cobarde. Una vez presentado, se reanuda la acción. Daniel recibe a Luis en su casa y empieza el diálogo y la interacción entre ambos. Los enfrentamientos son una constante entre ellos.

Después de Luis, llegan Carlos y Roberto (al que ahora conocemos como Rebeca). Carlos es doctor, era el chico inteligente y aventurero del grupo, y ahora ha termiando enganchado a las drogas. Su mujer le engaña con uno de los miembros del grupo: el señor ministro. Y Roberto ahora es Rebeca. Siempre quiso ser mujer, y al final lo consiguió. Ahora trabaja como prostitua de lujo.

Tres personajes que siguen un mismo patrón en la obra, llaman a la puerta para entrar en la reunión que se está celebrando, y antes de que prosiga la acción se presentan al espectador para ponerle en contexto. Observamos, que todos ellos mantienen una relación conflictiva con el dueño de la casa, el único personaje que no se ha presentado. Pero ya lo vamos conociendo… por los enfrentamientos y los comentarios de sus antiguos compañeros, parece ser alguien cínico, irónico y que se vale de las sátiras.

Por último entra en escena Raúl, también conocido como señor ministro. Él tampoco se presenta. Acude sin saber que en la casa se estaba celabrando la reunión. Después de que se inicien las tensiones entre los diferentes personajes, acaba el primer acto con un cadáver cayendo al abrirse la puerta.

Fuente: Silvia Illescas

Una breve pausa y volvemos a la historia. El segundo acto nos cuenta la relación entre Daniel y el personaje que acabamos de ver caer muerto: Tony. Un falsh-back nos explica la historia de dicho personaje y cómo ha llegado hasta ese punto. Tony es el amante de Raúl. Daniel está dolido, porque fue la pareja del ministro durante muchos años hasta que éste se cansó de él. Como venganza, urde un plan en el que Tony acaba muerto.

Y por último, es en el tercer acto en el que se ejecuta la venganza de Daniel. Raúl acaba suicidandose ante la angustia de ser descubierto como homosexual. Suplica a sus antiguos amigos, esos que le admiraban pero a los que ha hecho tanto daño y a los que ha traicionado. Sus lamentos, evidentemente,  no sirven de mucho. Se acabaron los 5 mosqueteros, dice uno de los personajes. Al final el grupo escoge a Barrabás (identificado con Daniel) en vez de a Jesús.

La obra, que cuenta con unas actuaciones brillantes, acaba tras los 90 miniutos de duración. Bajo la dirección de Rafael Mendizábal, la historia de venganza, corrupción y amor suscita los sinceros aplausos de un público entregado que tras acabarse la función saluda y felicita personalmente a cada uno de los actores.

Fuente: Silvia Illescas

Vanessa Cano: “Me encantaría trabajar con Clint Eastwood, Woddy Allen o Amenábar”

Vanessa Cano: “Me encantaría trabajar con Clint Eastwood, Woody Allen o Amenábar”

Vanessa Cano se subió a las tablas del teatro hace quince años. Desde entonces, lo  ha compaginado con el cine, la televisión y la publicidad. Es uno de esos rostros que resultan muy familiares en la Comunidad Valenciana gracias a series como “Bon día, bonica”, “Socarrats” o “AutoIndefinits”. A nivel nacional, ha trabajado en el remake de “Cheers” y en “Vaya Tropa”, junto a Arturo Valls.

P. Empezaste a estudiar la diplomatura en Trabajo Social pero acabaste decantándote por el Arte Dramático, ¿Por qué?

R. Simplemente porque era lo que más deseaba. Estudié las dos carreras a la vez por aquello de tener una seguridad y, aunque el Trabajo Social es un mundo que siempre me ha interesado mucho, hubo un momento en el que me dí cuenta de que lo que me apasionaba de verdad era actuar. Decidí dedicarme plenamente a formarme como actriz y creo que es la mejor decisión que podía tomar.

P. Has trabajado en televisión, publicidad, cine y teatro, ¿Dónde te sientes más cómoda?

R. Ufff, no sabría qué decirte. Aunque son medios muy diferentes, para mí la base es la misma; la interpretación. El teatro es apasionante porque, después de mucho trabajo y ensayos, llega el día del estreno y ahí estás tú, delante del público que ve el resultado. Es el aquí y ahora. Sabes que aunque mañana tengas otra función, nunca es lo mismo. Cada día y cada momento son únicos. Siempre es la primera y la última vez. Hay que vivirlo para saber que se siente.

P. Han pasado quince años desde que te subiste por primera vez a las tablas para interpretar “Yerma” de Federico García Lorca, ¿Cómo recuerdas tu primera función?

R.  15?? Ya??.. .La recuerdo con mucho cariño. Los nervios que se te apoderan, La ilusión, La sensación del abismo en el estómago y, sobre todo, la emoción de encontrar algo que te hace tan feliz, de sentirme como pez en el agua.

 P. En tu etapa de formación, has tenido la suerte de tener como profesores a reconocidos directores valencianos como Paco Plaza o Rafa Montesinos, ¿Qué aprendiste de ellos?

 R. Los dos tienen un dominio grandísimo con la cámara. Tanto en la tele como en el cine trabajas para un puntito rojo, que es la luz del objetivo .Es muy complicado tener en cuenta todos los factores que envuelven a un actor en un rodaje .Con ellos descubres que la cámara no es tu enemiga, ni mucho menos, solo tienes que aprender a jugar con ella.  Cuando un actor se encuentra con un director con tanta técnica, tantas ganas y tanto talento no puede hacer otra cosa que absorber todo como una esponja y dejarse llevar.

P. Hablando de directores… ¿Con cuál te gustaría trabajar?

Te diría tantos!!! Amenábar y Woody Allen son muy grandes!. Clint Eastwood consigue que te enamores de todos y cada uno de sus personajes. Hace que no veas al actor. Al menos me olvido de que se llamen Meryl Streep o Hilary Swank o de que tengan un oscar o no, simplemente ves a personas sufriendo, riendo, enamorándose… Para llegar a esa “sencillez” hay detrás un trabajo muy grande y minucioso!.Tiene que ser una gozada trabajar con él.

 P. En 2010 te nominaron a mejor actriz en los XIX Premis de les Arts Escèniques de la Generalitat  por “La ràbia que em fas”, ¿Qué sentiste cuando te lo comunicaron?

 R.  Pues la verdad es que me sorprendió y me alegró mucho. Hacía mucho tiempo que habíamos hecho la última función y no me lo esperaba. Siempre es una sensación muy bonita que valoren y reconozcan tu trabajo pero,  para mí, el mayor reconocimiento y lo que más me alegra es que la gente vaya al teatro, que compre una entrada y se siente a que le cuentes una historia. Y más aún si después se van con ganas de volver. Eso es lo mejor.

P. Uno de tus últimos trabajos en televisión a nivel nacional fue en la serie Cheers, la adaptación que Telecinco hizo de la mítica serie de los 80, ¿Cuáles crees que son las razones de que esta adaptación no calara en la audiencia española?

 R. En Cheers me lo pasé genial. Tuve la suerte de trabajar con gente muy buena, tanto delante como detrás de la cámara. Siempre es una pena que una serie no funcione porque hay muchas personas y mucho esfuerzo detrás de cada proyecto .Creo  que no hay una formula mágica para convencer a la audiencia, son muchos los factores que influyen. Hoy en día,  hay muchísimas cadenas, con lo cual la oferta para el público es enorme. Eso hace que se tenga que hilar muy fino a la hora de crear un producto, pero nunca nadie sabe al cien por cien si gustará o no. Siempre he pensado que hacer un remake, ya sea de una película o de una serie ,es complicado. La gente guarda unos recuerdos de los productos originales y estar a la altura de las expectativas es una tarea muy difícil, sobre todo con una serie que en su momento tuvo tantísimo éxito como Cheers. Quizás sea eso lo que falló o simplemente no era lo que el público quería. El mundo de las audiencias…

P. ¿Qué papel de la historia del cine o la televisión te hubiera gustado interpretar?

 R. Muchos!!. Por ejemplo, el de  Gilda. Es una mujer tan aparentemente fuerte, pero tan rota… Al mismo tiempo la entiendes y la odias. Ese tipo de personajes nos atraen mucho a los actores. Hay muchísimos personajes de la historia del cine que me atraen, pero qué maravilla verlos interpretados por esas actrices!!!. Lo bonito es que un personaje puede ser muy diferente dependiendo de quien lo interprete.

 P. ¿Qué consejo le darías a aquellos jóvenes que sueñan con ser actores y actrices?

R. Que se preparen y se formen bien .En estos momentos tan difíciles que estamos viviendo esta profesión está muy ‘tocada’. Casi no hay producciones y, cuando las hay, es muy difícil acceder a ellas y aunque tengas la suerte de acceder, nadie te dice que vaya a durar. A pesar de ello, sigo pensando que si algo te apasiona tienes que luchar por ello sabiendo lo que hay y con los pies en el suelo. Muchos relacionan ser actor con el glamour y esas cosas. Todo eso parece muy bonito, pero también hay muchísimo trabajo, muchas horas y muchísimo esfuerzo para conseguir un papel o un trabajo bien hecho.

P. Parece que el camino del éxito pasa necesariamente por Madrid y Barcelona, ¿Consideras que el apoyo que se da desde la Comunidad Valenciana al sector audiovisual es suficiente?

 R.  Desgraciadamente, no. Me duele mucho decir esto, pero creo que no se valora ni se explota el potencial que tenemos aquí .Y no me refiero al público, sino a las administraciones, que son las que deberían apoyar la promoción de la cultura valenciana. Sí es verdad que hubo una época en que el audiovisual parecía renacer en Valencia, pero no se cuidó, y si a una planta cuando nace no la riegas y la cuidas, acaba secándose…

P. ¿Tienes algún proyecto a corto plazo que nos puedas contar?

 R. Ojalá pudiera decirte que tengo muchos, .pero en los tiempos que vivimos los proyectos escasean bastante, como he dicho antes. Ahora mismo estoy con un espectáculo infantil y con Todas Muertas,  un espectáculo divertidísimo con el que llevo dos años y con el que iremos a Barcelona en Diciembre. Mientras, seguiremos peleando para intentar que esta profesión tan bonita vuelva a renacer.

Crítica teatral: “La novia de Gary Cooper”

La novia de Gary Cooper

Se está perdiendo la enriquecedora aventura de ir al teatro. A un lugar donde, aprender, disfrutar o sentir resulta una experiencia sumamente agradable. El pasado viernes se representó en Alzira “La novia de Gary Cooper” una obra de teatro que mezcla el mundo real con el mundo de los sueños.  En ella se puede apreciar una combinación realidad-ficción que llama la atención del espectador durante los 90 minutos de su duración.

“La novia de Gary Cooper” / Fuente: María Redondo

El argumento gira en torno a dos personajes. Dos trabajadores de un teatro, ella una limpiadora y él un técnico de iluminación. Durante la primera parte de la obra ambas mantienen un relación amor- odio que resulta muy cómica para el espectador. El punto culminante de la acción es cuando ella abre su corazón y cuenta cuáles son sus sueños.

Es en este momento cuando la trama de un giro inesperado, se pasa al mundo onírico y el actor, muy acertado en su interpretación, cambia de personaje y se convierte en un autor de novelas que puede hacer y deshacer lo que quiera. Aquí la actriz está perdida, no sabe distinguir la verdad de la ficción y se deja llevar a un mundo feliz acompañada por él.

Cabe destacar el papel de los dos y únicos actores; Pep Sellés realiza una excelente improvisación, sabe interpretar a la perfección varios personajes completamente antagónicos. Tal vez recuerden a Sellés por su papel en la desaparecida serie valenciana Socarrats, también tienen un amplio currículo en obras teatrales como: Reecuentros o Una de 4 formatges. Desde un electricista hasta un autor fracasado de novelas. Por su parte Pepa Miralles encarna a una mujer trabajadora, maltratada y luchadora en la vida que sueña entre otras cosas con ser La novia de Gary Cooper. Pepa Miralles ha participado en series tan exitosas como L’Alqueria Blanca o Autodefinits. Ambos actores mantienen una complicidad especial en el escenario.

El decorado es sencillo, un simple escenario de un teatro con dos sillones encima de una escalera y un atril. No hace falta más, los dos actores saben llenar el escenario. Con pocos cambios de vestuario y un simple decorado consiguen representar una obra de teatro llena de cambios interpretativos que llama la atención del espectador.  El juego de luces y sonido  acompaña durante toda la actuación.

Otro de los aspectos curiosos es que hay varios momentos en la obra donde el actor interactúa con el público. De una forma cómica y divertida saca una sonrisa. Cabe destacar que la obra es valenciano, algo excepcional hoy en día.

La directora de esta obra, Gemma Miralles afirma: “Se trata de una comedia a veces hilarante y a veces amarga en la que estos dos personajes con falta de recursos emocionales e intelectuales pero irremediablemente encantadores, vuelven a enseñarnos sus miserias de una manera maravillosa”.

“La novia de Gary Cooper” / Fuente: María Redondo

Por María Redondo

Crítica teatral: “Dos hombre solos,sin punto com… ni ná”

Dos hombres ¿Solos?

Del 26 al 29 de abril el Teatro Flumen acoge la función “Dos hombres solos, sin punto com… ni ná”.

Cartel de la obra. Fuente: Teatro Flumen

La obra nos muestra un día cualquiera en la vida de dos peculiares amigos andaluces que comparten piso. Uno de ellos es Manolo, amo de casa que ronda los cincuenta y homosexual no reconocido. Su compañero, de piso y solo de piso a pesar de lo que se rumorea por el vecindario, es Rodrigo Ponce, un heterosexual “muy macho” que trata por todos los medios de que su amigo saque su vena más masculina para evitar que los relacionen sentimentalmente en el barrio.

Los actores, andaluces por los cuatro costados, dominan a la perfección el arte del humor y de la improvisación logrando sacar una carcajada constante al espectador, quien desde su butaca, se siente uno más de la escena representada. El punto de inflexión de esta obra cómica monologada se da cuando Manolo mira hacia platea y se da cuenta de que el salón de su casa se ha llenado de gente. Parece ser que los dos hombres no estaban tan solos como así se nos hacía creer con el título de la obra. Es en este momento cuando la participación y la interacción con el público cobra un sentido real. Los protagonistas, como buenos anfitriones, acogen al público y consiguen que éstos se sientan como en casa, tanto que algún espectador tiene la suerte o desgracia de formar parte de la obra por unos minutos participando en la propia escena, entrando al mismísimo salón. A partir de este momento, la obra toma una dirección totalmente nueva donde el espectador puede disfrutar de cada uno de los protagonistas en su faceta de monologuistas. Cabe decir que ambos, cada uno en su estilo, están soberbios.

Los temas tratados, como no podían ser otros, giran en torno a la amistad, el amor, la homosexualidad, la heterosexualidad y el sobrepeso, este último reservado única y exclusivamente a Don Manolo Medina, quién demuestra ser muy grande y no solo en cuanto a kilos se refiere.

Con grandes dosis de humor y muy poca vergüenza, los actores se desnudan (interpretativamente hablando) y sacan a relucir ese arte tan andaluz que les caracteriza. Los espectadores que decidan hacer una visita a sus nuevos vecinos de la calle Gregorio Gea han de estar preparados para las casi tres horas de mucha risa que les espera por delante para no acabar con las mandíbulas desencajadas. Viendo la obra no es de extrañar que lleve ya diez años en cartel recorriendo las principales ciudades españolas con ese sentido del  humor que nunca pasa de moda. En definitiva, todo aquel que quiera pasar un rato agradable, en familia y que no le importe reírse hasta de su propia sombra tiene una cita con dos andaluces afincados en Valencia hasta el próximo domingo. Pasen, acomódense, disfruten  y rían, sobre todo, rían.

Por Marta Martínez (@MartaMtnez)

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Alzira se viste de cultura

Alzira se viste de cultura

La cultura llega a todos los municipios valencianos. Durante los próximos meses arte, teatro, literatura y música impregnarán Alzira. El próximo fin de semana llega cargado de estrenos.

El viernes 27 de abril se representa la obra  “La  novia de Gari Cooper” en el Gran teatro de Alzira a las 20:30 horas. Esta comedia en valenciano es apta para todos los públicos. El precio de las entradas varía de4 a8 euros.

Cartel promocional de "La nóvia de Gary Cooper". Fuente: Ayuntamiento de Alzira

El sábado 28 se cambia de género y está dedicado a la música clásica, a las 19.30 en la Casa de la Cultura.  El concierto se titula “Trío Nuevo” donde interpretarán temas de tres conocidos compositores como son Pablo Sarasate, Bela Bartok i Astor Piazzolla. El precio de la entrada es de 3 euros y reducida de 2 euros.

Para adquirir entradas u obtener más información de todos los eventos culturales puede consultar en: www.alzira.portaldetuciudad.com