Piter Pardo o el showman multiusos

Piter Pardo o el showman multiusos

Si tengo que  ser sincero durante toda mi vida siempre he acudido a espectáculos arrastrado por la figura o carisma del protagonista, equivocándome así quizá, en darle alguna oportunidad a los artistas desconocidos (o semi), esos en los que en muchos casos reside el verdadero arte. Pero el otro día acudí al Urban Café en Valencia, al espectáculo de un tal Mago Piter, al que un amigo mío ya conocía. Y he de reconocer que la experiencia fue bastante gratificante. Piter, como se hace llamar, ya desde el principio demostró que dominaba una de las principales características que alguien que se sube al escenario debe tener, la capacidad de conectar con el público y de interactuar con él. Aunque, también es verdad, que su gracioso acento marcado le ayudaba bastante a ello.

Desde el minuto uno consiguió esa simbiosis, que es lo que te puede llegar a salvar el número, también subió a gente asistente para que le ayudará en alguno de sus trucos, mientras intercambiaba palabras graciosas y llenas de ironía con ellas, algo que siempre gusta ver siempre y cuando no eres tú mismo el protagonista.

Se hace llamar Mago Piter porque magia quizá sea lo que más haga, pero no todo se queda ahí, ya que junto al hecho de hacer aparecer y desaparecer algún que otro objeto o carta, va dejando en el camino imitaciones, números de ventriloquia y chistes. Algunos de ellos conocidísimos pero que tienen la virtud del que lo cuenta. Sin llegar a un grandísimo nivel sí consiguió aprobar en todos los apartados, dejando al público entre asombrado y desternillado.

Es de agradecer que en un mismo acto y en tan solo algo más de una hora se aúnen tantos aspectos sin dejar lugar al aburrimiento. Se trata por lo tanto de un artista bastante completo y recomendable.


Por Juan Carlos Romero (@jcarlosrom)