Vanessa Cano: “Me encantaría trabajar con Clint Eastwood, Woddy Allen o Amenábar”

Vanessa Cano: “Me encantaría trabajar con Clint Eastwood, Woody Allen o Amenábar”

Vanessa Cano se subió a las tablas del teatro hace quince años. Desde entonces, lo  ha compaginado con el cine, la televisión y la publicidad. Es uno de esos rostros que resultan muy familiares en la Comunidad Valenciana gracias a series como “Bon día, bonica”, “Socarrats” o “AutoIndefinits”. A nivel nacional, ha trabajado en el remake de “Cheers” y en “Vaya Tropa”, junto a Arturo Valls.

P. Empezaste a estudiar la diplomatura en Trabajo Social pero acabaste decantándote por el Arte Dramático, ¿Por qué?

R. Simplemente porque era lo que más deseaba. Estudié las dos carreras a la vez por aquello de tener una seguridad y, aunque el Trabajo Social es un mundo que siempre me ha interesado mucho, hubo un momento en el que me dí cuenta de que lo que me apasionaba de verdad era actuar. Decidí dedicarme plenamente a formarme como actriz y creo que es la mejor decisión que podía tomar.

P. Has trabajado en televisión, publicidad, cine y teatro, ¿Dónde te sientes más cómoda?

R. Ufff, no sabría qué decirte. Aunque son medios muy diferentes, para mí la base es la misma; la interpretación. El teatro es apasionante porque, después de mucho trabajo y ensayos, llega el día del estreno y ahí estás tú, delante del público que ve el resultado. Es el aquí y ahora. Sabes que aunque mañana tengas otra función, nunca es lo mismo. Cada día y cada momento son únicos. Siempre es la primera y la última vez. Hay que vivirlo para saber que se siente.

P. Han pasado quince años desde que te subiste por primera vez a las tablas para interpretar “Yerma” de Federico García Lorca, ¿Cómo recuerdas tu primera función?

R.  15?? Ya??.. .La recuerdo con mucho cariño. Los nervios que se te apoderan, La ilusión, La sensación del abismo en el estómago y, sobre todo, la emoción de encontrar algo que te hace tan feliz, de sentirme como pez en el agua.

 P. En tu etapa de formación, has tenido la suerte de tener como profesores a reconocidos directores valencianos como Paco Plaza o Rafa Montesinos, ¿Qué aprendiste de ellos?

 R. Los dos tienen un dominio grandísimo con la cámara. Tanto en la tele como en el cine trabajas para un puntito rojo, que es la luz del objetivo .Es muy complicado tener en cuenta todos los factores que envuelven a un actor en un rodaje .Con ellos descubres que la cámara no es tu enemiga, ni mucho menos, solo tienes que aprender a jugar con ella.  Cuando un actor se encuentra con un director con tanta técnica, tantas ganas y tanto talento no puede hacer otra cosa que absorber todo como una esponja y dejarse llevar.

P. Hablando de directores… ¿Con cuál te gustaría trabajar?

Te diría tantos!!! Amenábar y Woody Allen son muy grandes!. Clint Eastwood consigue que te enamores de todos y cada uno de sus personajes. Hace que no veas al actor. Al menos me olvido de que se llamen Meryl Streep o Hilary Swank o de que tengan un oscar o no, simplemente ves a personas sufriendo, riendo, enamorándose… Para llegar a esa “sencillez” hay detrás un trabajo muy grande y minucioso!.Tiene que ser una gozada trabajar con él.

 P. En 2010 te nominaron a mejor actriz en los XIX Premis de les Arts Escèniques de la Generalitat  por “La ràbia que em fas”, ¿Qué sentiste cuando te lo comunicaron?

 R.  Pues la verdad es que me sorprendió y me alegró mucho. Hacía mucho tiempo que habíamos hecho la última función y no me lo esperaba. Siempre es una sensación muy bonita que valoren y reconozcan tu trabajo pero,  para mí, el mayor reconocimiento y lo que más me alegra es que la gente vaya al teatro, que compre una entrada y se siente a que le cuentes una historia. Y más aún si después se van con ganas de volver. Eso es lo mejor.

P. Uno de tus últimos trabajos en televisión a nivel nacional fue en la serie Cheers, la adaptación que Telecinco hizo de la mítica serie de los 80, ¿Cuáles crees que son las razones de que esta adaptación no calara en la audiencia española?

 R. En Cheers me lo pasé genial. Tuve la suerte de trabajar con gente muy buena, tanto delante como detrás de la cámara. Siempre es una pena que una serie no funcione porque hay muchas personas y mucho esfuerzo detrás de cada proyecto .Creo  que no hay una formula mágica para convencer a la audiencia, son muchos los factores que influyen. Hoy en día,  hay muchísimas cadenas, con lo cual la oferta para el público es enorme. Eso hace que se tenga que hilar muy fino a la hora de crear un producto, pero nunca nadie sabe al cien por cien si gustará o no. Siempre he pensado que hacer un remake, ya sea de una película o de una serie ,es complicado. La gente guarda unos recuerdos de los productos originales y estar a la altura de las expectativas es una tarea muy difícil, sobre todo con una serie que en su momento tuvo tantísimo éxito como Cheers. Quizás sea eso lo que falló o simplemente no era lo que el público quería. El mundo de las audiencias…

P. ¿Qué papel de la historia del cine o la televisión te hubiera gustado interpretar?

 R. Muchos!!. Por ejemplo, el de  Gilda. Es una mujer tan aparentemente fuerte, pero tan rota… Al mismo tiempo la entiendes y la odias. Ese tipo de personajes nos atraen mucho a los actores. Hay muchísimos personajes de la historia del cine que me atraen, pero qué maravilla verlos interpretados por esas actrices!!!. Lo bonito es que un personaje puede ser muy diferente dependiendo de quien lo interprete.

 P. ¿Qué consejo le darías a aquellos jóvenes que sueñan con ser actores y actrices?

R. Que se preparen y se formen bien .En estos momentos tan difíciles que estamos viviendo esta profesión está muy ‘tocada’. Casi no hay producciones y, cuando las hay, es muy difícil acceder a ellas y aunque tengas la suerte de acceder, nadie te dice que vaya a durar. A pesar de ello, sigo pensando que si algo te apasiona tienes que luchar por ello sabiendo lo que hay y con los pies en el suelo. Muchos relacionan ser actor con el glamour y esas cosas. Todo eso parece muy bonito, pero también hay muchísimo trabajo, muchas horas y muchísimo esfuerzo para conseguir un papel o un trabajo bien hecho.

P. Parece que el camino del éxito pasa necesariamente por Madrid y Barcelona, ¿Consideras que el apoyo que se da desde la Comunidad Valenciana al sector audiovisual es suficiente?

 R.  Desgraciadamente, no. Me duele mucho decir esto, pero creo que no se valora ni se explota el potencial que tenemos aquí .Y no me refiero al público, sino a las administraciones, que son las que deberían apoyar la promoción de la cultura valenciana. Sí es verdad que hubo una época en que el audiovisual parecía renacer en Valencia, pero no se cuidó, y si a una planta cuando nace no la riegas y la cuidas, acaba secándose…

P. ¿Tienes algún proyecto a corto plazo que nos puedas contar?

 R. Ojalá pudiera decirte que tengo muchos, .pero en los tiempos que vivimos los proyectos escasean bastante, como he dicho antes. Ahora mismo estoy con un espectáculo infantil y con Todas Muertas,  un espectáculo divertidísimo con el que llevo dos años y con el que iremos a Barcelona en Diciembre. Mientras, seguiremos peleando para intentar que esta profesión tan bonita vuelva a renacer.

Quique Macías: “En mis monólogos hablo de lo que me ocurre y de lo que opino”

Quique Macías: “En mis monólogos hablo de lo que me ocurre y de lo que opino”

Quique Macías / Fuente: http://www.quiquemacias.com

Quique Macías  se dedica profesionalmente al mundo de la comedia desde hace 10 años. Desde entonces, ha colaborado en numerosos programas de radio y televisión. Se licenció en Psicología pero siempre tuvo clara cuál era su vocación, subirse a los escenarios para hacer reír al público. Forma parte de ese selecto grupo de cómicos del canal de televisión Paramount Comedy. Actualmente, compagina sus actuaciones con la dirección de la Escuela Superior de Comedia, fundada por él mismo y por el también cómico, Miguel Lago. Hablamos con él tras su actuación en Valencia del pasado sábado para conocer, de primera mano, los entresijos del mundo de la comedia y la faceta más desconocida del cómico vallisoletano.

Momento de una de las actuaciones de la gira “10 cómicos 10” de Paramount Comedy / Fuente: http://www.quiquemacias.com

P. Estudiaste Psicología pero terminaste haciendo comedia ¿Cuándo y cómo decidiste dar ese cambio a tu carrera profesional?

R. Soy bastante curioso  y, por eso, creo que me encanta la psicología. De hecho, todavía leo bastante al respecto aunque, siempre supe que no era mi vocación ni, sobre todo,  lo que mejor se me daba en  la vida. Siempre tuve claro que quería escribir. La comedia llegó cuando hubo que defender esos textos que generaba encima de un escenario y lo más cómodo era hacerlo yo mismo. La ley del mínimo esfuerzo ha sido mi máxima. Pese a dedicarle muchísimas horas tengo muy pocas veces la sensación de estar trabajando…

P. ¿Cómo fue tu primera vez encima de un escenario?

R. La primera vez fue en mi colegio con trece años representando La Flauta Mágica, yo hacía de Sarastro que, como todo el mundo sabe, es el que parte el bacalao.

P. El público valenciano es…

R. Uno de los mejores junto con el del País Vasco y el de Castilla y León.

P. ¿Dónde encuentras la inspiración para escribir tus monólogos?

Como cómico hay un momento en tu carrera en la que tienes que tomar una decisión: o haces humor de laboratorio o hablas de tus experiencias. En mi caso únicamente hablo de lo que me ocurre y, por supuesto, de lo que opino.

P. En 2007 fundas, junto con Miguel Lago, la Escuela de Comedia, ¿Cómo surge este proyecto?

R. Miguel y yo estuvimos mucho tiempo leyendo libros americanos sobre técnica de comedia que nos permitieron mejorar mucho en el escenario. Hubo un momento en que todo ese conocimiento y nuestra experiencia profesional cristalizó en un proyecto empresarial que es la EOC (Escuela Superior de Comedia). La filosofía del proyecto fue dar la formación que a nosotros nos hubiera gustado recibir cuando empezamos en este oficio.

Ahora, por cierto, soy el director y tengo pensado dejarme una perilla finita de esas que dan tanta grima.

P. ¿Qué consejo le darías a todos aquellos que quieren hacer del humor su forma de vida?

R. Que tengan en cuenta que es en un mercado muy competitivo. Hay que formarse, dedicarle mucho tiempo de manera constante y ser un apasionado.

P. Con el chaparrón de malas noticias que está cayendo, ¿Sentís los cómicos una mayor responsabilidad por hacer reír a la gente?

R. Yo, desde luego, no. Lo mío es más sencillo: la gente viene a verme y cuento lo que pienso y lo que siento de una manera en la que se rían. Hablo con verdad de lo que ocurre y eso el público lo agradece.

P. ¿Son buenos tiempos para la comedia?

R. El trabajo nos ha descendido, como a todos los españoles. Atrás han quedado las temporadas que hacíamos doscientas cincuenta actuaciones al año. Ahora vivo menos en la carretera y eso me permite hacer otras cosas. No me quejo.

P. Aparte de cómico eres escritor. En junio sale tu nuevo libro de poesía “La nostalgia del guepardo”. Háblanos sobre esta faceta tuya más desconocida…

R. Siempre he escrito poesía, nunca relato o prosa. Luego llegó el Stand up que es muy parecido porque trabajas por líneas, que es lo más parecido a trabajar con versos.

Suelo tener durante meses un poema en la cabeza que realmente me obsesiona, lo acabo y surge otro. Un coñazo, vamos. De ahí salen mis libros.

P. En uno de tus monólogos hablas del antirromanticismo pero, en cambio, eres todo un poeta, ¿Cómo es el verdadero Quique?

R. No creo que sea el típico “afectado” que escribe poesía ni el típico graciosillo que hace comedia. Ahora mismo me parece interesante lo que se cuece en torno al amor y el anti amor: la lealtad, la pasión, la seducción, el cariño… pero también los juegos de poder, las mezquindades, la infidelidad, las inseguridades, los complejos, etc.

P. ¿Cuáles son tus proyectos más inmediatos?

R. Antes de verano debería tener grabado la segunda parte de mi monólogo  “Antirromanticismo” para Paramount Comedy y casi acabado un manual sobre Comedia. Lo demás, no se puede decir…

Por Marta Martínez (@MartaMtnez)