El legado de la guerrilla

Los maquis, grandes héroes olvidados

El pasado 30 de marzo se inauguró en el patio de etnología del Museo de Bellas Artes de Castellón la exposición fotográfica ‘El legado de la guerrilla (1942-1952)’, de Juan Plasencia. Esta obra recoge 37 fotografías de los últimos guerrilleros antifranquistas, personas que en momentos puntuales acuden borrosas a nuestra memoria y cuya voz merece oírse más alta y clara que nunca. Esta obra se llevó a cabo tras recorrer23.000 kilómetros, ya que las instantáneas se realizaron en las casas de los personajes.

Juan Plasencia, en el Patio de Etnología del Museo de Bellas Artes, donde se encuentra la exposición. Fuente: Cristina Ramón

Para Juan Plasencia, autor de las fotografías, esta exposición servirá para que la gente pueda acercarse al guerrillero español a través de una estética artística. Fotográficamente, busca elementos que tengan “un mensaje válido para la actualidad”, y a la hora de realizar este trabajo vio personas que lucharon por unas ideas “justas”, y que fueron un “aval” para la sociedad. Plasencia destaca la capacidad de “darlo todo por el prójimo” de los maquis, personas “muy maltratadas históricamente”. Su primer trabajo fotográfico se tituló ‘La sal de la Tierra’, dedicado a los últimos trabajadores artesanos españoles, con un gran valor “humano”. Actualmente está inmerso en un proyecto sobre Vincent Van Gogh.

Sala donde se encuentra expuesta la exposición ‘El legado de la Guerrilla’. Fuente: Cristina Ramón

La elaboración de este proyecto llevó aparejada una ardua labor de documentación. El autor contó con la colaboración del historiador y documentalista Salvador F. Cava, Benito Díaz, Jaume Valls, José Aurelio y Adolfo Pastor. Plasencia asegura que las experiencias que le contaron los fotografiados eran “épìcas y dolorosas”. La obra, que podía visitarse en el museo castellonense hasta ayer, 29 de abril, también estuvo expuesta en La Nau de Valencia en el mes de marzo y en la Fundación La Caixa de Vinarós en abril y en las Torres de San Miguel de Morella en 2011. Ojalá que exposiciones como esta sirvan para que la historia devuelva a estos héroes al lugar que merecen.

 Cinco personas, cinco historias, una lucha.

Estos son algunos  de los protagonistas de esta exposición y su historia de lucha y supervivencia:

Amadora Martínez García, ‘Rosita’Nacida en Atalaya, Villar del Saz, Cuenca, en 1930. Ella y sus hermanas se incorporaron al Monte en noviembre de 1949 junto a su cuñado y su padre, ambos caídos en las guerrillas. Estuvo en el grupo guerrillero de los sectores números 5 y 11. Fue detenida el 25 de julio de 1951, al poco de llegar a Yecla, donde vivió en casa de Matilde Rovira. Pasó 7 años en prisión y en 1960 contrajo matrimonio con Miguel Paidal, guerrillero de la agrupación de Granada.


Emencio Alcalá Ruiz, ‘Germán’. Natural de San Martín de Boniches, Cuenca, donde  vino al mundo en 1928. Hijo, hermano y sobrino de guerrilleros. En septiembre de 1949 ingresó en la AGLA junto a otros 14 jóvenes de San Martín de Boniche. Diez de ellos fallecieron en la guerrilla, entre ellos su padre y su hermano. Realizó de enlace entre los diversos grupos del sector 5 en los montes de Cuenca. Abandonó la guerrilla el 13 de mayo de 1951 y cumplió condena en el penal de Burgos. 

 Piedad García de la Rosa. Vino al mundo en Villavelid, Valladolid en 1931. Es la viuda de Adelino Pérez Salva, ‘Teo’ (Villalonga, Valencia, 1917 – Gandía, 2009). Pérez estuvo activo en el XIV cuerpo guerrillero y en la resistencia. Ayudó en la dirección de la AGLA, a la que fue enviado por el PCE en octubre de 1948 a Peregrín Pérez, ‘Ricardo’. Una vez fallecido Peregrín, ‘Teo’ se ocupó de la organización de los mandos de la AGLA. Fue a Francia en 1951 y regresó el mismo año con los planes de evacuación. Su militancia activa y clandestina en el PCE son lo más destacable de su trayectoria.

Ángel Ruiz Toledo, ‘Peñaranda’. Nació en Madrid en 1930, aunque está afincado desde niño en Rubielos Bajos, Cuenca. El 27 de abril de 1948 se incorpora junto a tres jóvenes de su pueblo a la 5º división manchega, aprovechando una acción de ayuda de la AGLA. En uno de los intentos de recuperación de explosivos de la Guerra Civil, le explotó una bomba hiriéndole gravemente en el rostro, cuando estaba destinado en el sector 11. Se decidió su traslado a Francia en las reuniones de Cerro Moreno de octubre de 1949.

Alejandro Barroso Escudero, ‘Mejicano’. Nacido en Bohonal de Ibor, Cáceres en 1926. Junto con sus hermanos colaboró con los huidos de Extremadura desde 1940. En 1943 todos se habían incorporado a la guerrilla. Él y su hermana Daniela se unieron ese mismo año a la 14º división de la formación de Jesús Gómez, ‘Quincoces’. Daniela se enamoró de Pedro Sebastián Jiménez, ‘Madroño’, padre de su hijo. Ambos pasaron a las 13º división de la unidad ‘Chaquetalarga’ tras el asalto del campamento de Cerro Ballesteros en 1946, el cual abandonaron el 6 de junio del mismo año. Sus otros hermanos fueron detenidos.

*Fotografías  cedidas por Juan Plasencia

Por Cristina Ramón (@CristinaRamon)